miércoles, 25 de enero de 2017

Nosotras

Hola a todos.

Como ya os adelantábamos en las redes sociales, este mes queríamos traeros algo especial y se trata de esto que estáis leyendo. Es un pequeño post en el que hablaremos un poco de nosotras. Pero no como suponéis, ni mucho menos. En esta ocasión nos describiremos la una a la otra para que nos conozcáis más y veáis cuál es exactamente nuestra conexión. No sólo en este blog, sino también fuera de él. Esperamos que lo disfrutéis mucho. Allá vamos. 

Selene: Recuerdo la primera vez que hablé con Agnes. En ese momento pensé que era una chica muy agradable. Al principio, nuestras conversaciones se basaban en la amiga que teníamos en común. Pero, poco a poco, nos fuimos dando cuenta que nosotras también éramos amigas y que nos habíamos cogido mucho cariño. No parábamos de chatear, de contarnos nuestras cosas y de ir haciendo nuestra relación más y más fuerte. Pasamos años hablando por Internet. Sabiendo perfectamente cómo era la otra (incluso su voz) pero sin abrazarnos si quiera. 

El milagro llegó por uno de nuestros amores: la cultura japonesa. Yo vine a Madrid a hacer un examen de japonés y quedé con ella. Porque estando aquí no se me ocurría ninguna forma mejor de pasar el día. La conexión fue instantánea, como si el día anterior nos hubiéramos tomado un café juntas. Desde entonces han pasado muchas cosas, algunas malas y otras maravillosas. Pero he aprendido que siempre contaré con Agnes. Pase lo que pase.

De ella destaco su integridad, su sinceridad. Como es capaz de expresar lo que quiere sin que le tiemble el pulso. Ella es auténtica, legal. Pero a la vez es dulce y quiere mucho a la gente que realmente le importa y entre las que me incluyo. También es tenaz y trabajadora y está dispuesta a esforzarse mucho por conseguir lo que se propone. Es única y yo la adoro.

Agnes: son pocas las cosas que puedo decir de Selene que ella ya no sepa, pero hoy quiero compartirlas con todos vosotros, nuestros fieles lectores, porque de verdad se merece que el mundo sepa lo que siento por ella y lo que siento cuando estoy con ella y sabiendo que forma parte de mi vida.

Mi sentimiento se reduce a una palabra: hermana. Porque a los hermanos de sangre se les quiere y se les ama, pero a mi Sele la elegí yo y por eso la adoro sobre todas las cosas. Ella siempre está ahí. Siempre. Y sé que, aunque pasen los años, ella estará ahí siempre.

Creo que este artículo sería eterno si tuviera que destacar las cosas maravillosas que tiene mi Sele, así que me voy a centrar en las más importantes. Para mí ella es un ejemplo a seguir. Es una mujer luchadora, valiente y te hace sentir un orgullo tremendo. Cada uno de sus logros es un logro para mí, su felicidad es la mía y en la tristeza soy la primera que hace todo lo posible por estar ahí para que se agarre a mi mano y la use para salir a flote.

Como persona es excepcional, nuestra conexión es increíble y me hace reír como muy pocas personas lo hacen, tenemos nuestro propio lenguaje y eso es algo que realmente me emociona. Me emociona porque compartir esto con todos vosotros es algo muy importante porque hay veces en que uno no es capaz de transmitir las cosas con palabras pero nosotras lo hemos intentado con este humilde especial, para que veáis que El Desván de Casiopea y Andrómeda, nuestra nena, nace de una amistad sincera, profunda y, amigos míos, ETERNA

1 comentario:

  1. Hola!
    Me ha parecido una entrada súper interesante para conoceros mucho mejor! Se nota un montón el cariño que os tenéis la una a la otra :D
    Besos

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