Las reverencias en Japón

Una de las diferencias más notorias de Japón con los países occidentales es el uso de la reverencia, llamada ojigi (お辞儀), para cualquier cosa. 

Pero no todas las reverencias son iguales, ya que la inclinación varía según la ocasión y el estatus social, ni son iguales de un hombre a una mujer. Y no todas significan lo mismo, claro. De hecho, aunque lo más normal es que veamos su utilización como una forma de saludar, lo cierto es que la reverencia es una forma de respeto. Más aún, significa “entregar la cabeza” (atama wo sashidasu o 頭を差し出す, en japonés), por lo que el significado real es que estamos poniendo nuestra parte más débil en manos del contrario, en un acto de confianza y respeto por la otra persona.

  • Reverencias en Japón según el grado de inclinación.
Así, una reverencia nos puede servir para saludar a un amigo, a un compañero de trabajo, para agradecer algo, para pedir disculpas o para solicitar algo difícil de conseguir. 
  • Las diferencias en las reverencias entre sexos
Curiosamente, aunque el tipo de reverencia que haga un hombre o una mujer sea el mismo, cada uno lo hará de una forma ligeramente diferente. Así, el hombre se inclinará con los brazos pegados al cuerpo y las palmas de las manos mirando hacia dentro. La mujer, por el contrario, hará la inclinación cruzando las manos por delante.

Eso sí, siempre debemos mantener la espalda recta mientras hacemos la reverencia, ya seamos hombre o mujer y, generalmente, la vista un poco baja (salvo que estemos encontrándonos con amigos cercanos).
  • Inclinación de cabeza entre amigos cercanos
En Japón es normal ver a los amigos quedar en sitios tan típicos como Hachiko en Shibuya (Tokio) o el Big Man (una pantalla gigante de televisión) de la estación de Umeda en Osaka y siempre veremos que se saludan con una breve inclinación de cabeza, no con un apretón de manos o un abrazo, como puede ocurrir en España u otros países occidentales.

En este caso, la reverencia no es muy formal que digamos, ya que no es más que una ligera inclinación de la cabeza de unos 5 grados. 
  • Eshaku, las reverencias para saludar
El siguiente tipo de reverencia se llama eshaku (会釈) y sirve para saludos entre personas del mismo rango o estatus social, y que ya se conocen. En este caso, la cabeza se inclina unos 15 grados.

La diferencia con la inclinación de cabeza del saludo anterior es que en en el caso del eshaku no tenemos tantísima confianza como para hacer una reverencia tan ligera.
  • Keirei, la reverencia más estándar
En el mundo de los negocios, o en general, cuando nos encontramos con alguien desconocido, lo normal es elkeirei (敬礼), que se puede traducir por saludo, que es una reverencia ya con un importante toque de formalidad.

En este caso la inclinación es de 30 grados, y sólo haremos este tipo de reverencia a nuestro jefe o a gente de un estatus social superior al nuestro, o a gente que no conocemos de nada.
  • Saikeirei, una reverencia de gran respeto
A veces nos encontraremos ante ocasiones muy formales o ceremoniales, como por ejemplo si nos encontrásemos con el emperador. Ahí es donde entra este tipo de reverencia, saikeirei (最敬礼), que es de 45 grados. También la usaremos para agradecer algo o, lo más normal, para pedir perdón por un error que hayamos cometido.


  • Dogeza o reverencia de rodillas, la más extrema
Hay ocasiones en las que la situación es tan peliaguda, en la que hemos metido tanto la pata, que ni siquiera una reverencia de 45 o más grados es suficiente. En ese caso se hace la reverencia de rodillas o dogeza (土下座), que implica sentarse en el suelo e inclinarnos hasta que nuestra frente toque también el suelo.

Si veis televisión japonesa lo habréis visto en algunos doramas, pero en la vida real es complicado de ver, porque es muy exagerada. Tradicionalmente era la más formal y no se usaba sólo para pedir disculpas, pero en la actualidad se considera una forma de auto-humillación, y por eso la veremos en casos muy concretos en los que la persona haya cometido un error muy grande, o en las que se quiera pedir algo muy difícil de conseguir.
  • Pidiendo disculpas
Si estamos ante una disculpa, la duración de la reverencia es un poco más larga de lo normal. E incluso la inclinación utilizada puede ir más allá de los 45 grados. 

De hecho, cuando se está pidiendo disculpas, la cantidad de veces que hacemos una reverencia, la duración de la misma y su inclinación indicarán a las personas que nos escuchan la veracidad del arrepentimiento que sentimos. Cuantas más veces nos inclinemos, más tiempo y más grados, más sincera será la disculpa.
  • Los profesores, el emperador y las reverencias
Existe una popular frase que circula como la pólvora en Internet y que dice que los profesores son los únicos que no tiene que hacer una reverencia ante el emperador, porque sin ellos no habría emperador. Y aunque es una historia muy bonita, lamentablemente no es cierta. No es más que una de tantas leyendas urbanas.

¿Y por qué no es cierto? Simplemente porque hacer una reverencia no es una obligación ni un acto de protocolo. No lo es para los profesores igual que no lo es para ninguna otra persona. Pero es un acto tan firmemente arraigado en el comportamiento de los japoneses que, salvo que algún profesor quiera expresar algún tipo de malestar hacia la monarquía, también hará la reverencia, del tipo saikeirei, porque estamos ante alguien de gran estatus.

Atrás han quedado los tiempos del Edicto Imperial de Educación, promulgado en 1891, cuando había una copia del edicto con el sello del emperador en cada aula y los profesores y alumnos tenían que girarse hacia esta copia y hacerle una reverencia.


Comentarios

  1. ¡Hola!
    Qué entrada más interesante, precisamente ahora que me he enganchado a unos youtubers que hablan sobre sus experiencias en Japón, genial.
    ¡Un saludo!

    ResponderEliminar
  2. Una entrada muy curiosa que me ha gustado mucho.
    Gracias por acercarnos la sociedad japonesa.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  3. Nos alegramos mucho que os haya gustado.
    Siempre es un placer compartir estas cosas con vosotros.
    ¡Un abrazo!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario