La aldea del Arce


No sé si esta es una serie que será recordada por mucha gente, pero en honor a mi madre (recuerdo perfectamente como adoraba estos dibujos animados, que siempre le parecieron preciosos, a diferencia de otros que cada vez que los veía los comparaba precisamente con estos) he querido aprovechar mi turno en nuestro rincón nostálgico para hablaros de ‘La Aldea del Arce’, o Maple Town Monogatari, su nombre original en la versión japonesa.

Esta serie (que por cierto es anglo-japonesa) fue muy popular en los años 80. Con la conejita Patty y el oso Bobby a la cabeza, durante mi infancia disfruté de estos dibujos animados, que nos contaban las venturas y desventuras de esta peculiar aldea, donde todos los habitantes eran animales y ocurrían muchísimas cosas que, en mis tiempos mozos, me parecían de lo más interesantes, la verdad.

Según la Wikipedia, la serie estaba compuesta por 52 episodios con una duración de media hora cada uno. En España, para mi desgracia, solo se emitieron 26, aunque bien pudimos disfrutar de esta hermosa serie que supuso un punto y aparte para Toei Animation, que cambió de estilo y se puso las pilas en muchos aspectos como, por ejemplo, el merchandising.

Esta serie era una auténtica preciosidad estéticamente, además, fue capaz de fascinar a público de todas las edades (doy fe de ello) y llegó a pasar a la historia como series infantiles de la talla de Heidi o Marco, unos referentes en aquella época.

Otro punto a favor de ‘La Aldea del Arce’ era que tenía un importante mensaje pedagógico en cuanto a la naturaleza y los animales para todos sus televidentes, que empezamos a desear de verdad conocer a personajes tan entrañables como los que protagonizaban esta serie tan tierna.

La historia se centra en Patty, una conejita que acaba de llegar al pueblo con su familia y su gran amigo Bobby, entre otros. En los episodios ocurrían muchos problemas, pero todo acababa solucionándose para gran alegría de los pequeños de entonces.

La verdad es que esta ha sido una de las series que ha marcado mi infancia.

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