Kimonos


Este mes hemos querido dedicar nuestra sección de cultura japonesa al kimono, la pieza de ropa por excelencia en el país nipón. Tomando como base la información de la Wikipedia, podemos decir que los kimonos se empezaron a usar con más asiduidad en los primeros años de postguerra. En japonés ‘mono’ significa cosa y ‘ki’ viene del verbo llevar (‘kiru’).

Un kimono es una especie de túnica larga envolvente que cubre gran parte del cuerpo y se sujeta con un cinturón ancho llamado obi. Hay distintos tipos (color, corte, tela, decoración) que varían si quien se lo pone es un hombre, una mujer o un niño dependiendo del momento del año (o de la vida) en que se utilice.

Antiguamente, la prenda era de tela rústica, lo que cambió con la llegada de la seda. A día de hoy, se utiliza sobre todo en las ocasiones especiales, como bodas, ceremonias o festivales. El kimono suele llevarse con geta (chinelas de madera) o zori (sandalias hechas de algodón y cuero) y los calcetines tabi, que separan el dedo pulgar del resto de dedos para calzar la sandalia.

En Japón hay muchos aficionados a esta prenda y hacen cursos al respecto, pero debe saberse que está influenciado por la ropa china y que poco a poco fue adquiriendo su propio estilo. En el período Edo, la forma básica de los kimonos tanto masculino como femenino, tomó el estilo que aún tienen ahora.

A partir de entonces, el kimono formal fue reemplazado por ropa europea y el yukata se utilizó a diario. Actualmente, suele vestirse ropa de origen europeo para el día a día, mientras que el yukata se deja para momentos especiales.

Hay muchos tipos de kimonos, diferentes en cuanto al uso y al material con el que se han confeccionado se refiere. Actualmente, aún se lleva a cabo el lavado de kimonos del modo tradicional, pero son muchas las personas que apuestan por enviar sus prendas a la tintorería, para evitar accidentes potenciales.

Además, como muchas prendas tradicionales de Japón, los kimonos deben guardarse de modos específicos que ayuden a preservarlos y eviten que se arruguen. Otra medida que hay que tomar para que estas prendes aguanten mejor el paso del tiempo, es airearlos, al menos de modo estacional, antes y después de usarse.

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